No reemplaza sistemas actuales; los complementa y potencia. Funciona como una capa analítica que se integra a múltiples fuentes de datos, estructuradas y no estructuradas. Aprovecha información histórica existente y la transforma en inteligencia accionable. Esta integración permite obtener valor inmediato sin alterar la arquitectura tecnológica del cliente. El enfoque es maximizar el uso de los sistemas ya implementados.